El Departamento de Estado de Estados Unidos ha emitido una alerta máxima de seguridad para sus ciudadanos en Venezuela, instándolos a abandonar el país de forma inmediata. La advertencia se debe al deterioro de la situación de seguridad en el país sudamericano, con informes de grupos de milicianos armados, conocidos como "colectivos", que establecen controles de carreteras y registran vehículos en busca de estadounidenses o simpatizantes de Estados Unidos.
La decisión se produce en un momento de máxima tensión entre Washington y Caracas, después de la captura del expresidente Nicolás Maduro en una operación de fuerzas especiales estadounidenses. En las últimas semanas, Estados Unidos ha denunciado un aumento de la actividad de grupos armados irregulares, la presencia de milicias progubernamentales en zonas urbanas y un deterioro acelerado de la seguridad en carreteras y accesos a ciudades.
Según el comunicado del Departamento de Estado, la capacidad de la embajada estadounidense para prestar asistencia consular es "extremadamente limitada", lo que incrementa la urgencia de la recomendación a los ciudadanos de abandonar Venezuela por medios comerciales mientras sigan disponibles, evitar desplazamientos por carretera y mantener comunicación constante con sus familiares.
Las organizaciones internacionales y las ONG locales han reportado un incremento de retenes ilegales, extorsiones y enfrentamientos entre grupos armados, lo que ha contribuido a reforzar la percepción de riesgo para los ciudadanos extranjeros en el país.
La alerta del Departamento de Estado refleja la creciente preocupación de Washington por el deterioro del orden público en Venezuela, y subraya la gravedad del escenario que perciben las autoridades estadounidenses en el país sudamericano.









