La poeta peruana Blanca Varela, considerada una de las voces más importantes de la literatura hispanoamericana del siglo XX, ha sido homenajeada en los últimos tiempos por cumplir cien años de su nacimiento. Aunque ya no se encuentre entre nosotros, Varela dejó un legado literario que sigue siendo leído y admirado con el paso del tiempo.
Varela, quien nació en 1926 en Lima, cultivó una amistad con grandes pensadores de su época, como José María Arguedas y Jean Paul Sartre, y se casó con el reconocido pintor Fernando de Szyszlo, con quien posteriormente se divorció. La maternidad fue una etapa fundamental en su vida, pero la muerte de su segundo hijo, Lorenzo, en 1996, cuando tenía 36 años, marcó un antes y un después en la poeta.
"Desde entonces no fue la misma. Ella estaba disgustada con el destino, con la naturaleza desalmada. Por un lado, comprendía, decía que la naturaleza tiene mucho de bueno y más de malo", relató el poeta Leoncio Bueno, amigo cercano de Varela.
La poesía, para Blanca Varela, era "una manera de ser" y "una forma de estar en el mundo". En entrevistas, la escritora explicó que la poesía le permitía tener "acceso a una serie de estratos, digamos, más allá de la realidad" y, al mismo tiempo, le permitía "recrear ciertas cosas" y tener "ese contacto tan duro y tan directo, a veces con el mundo, con la realidad".
Varela publicó obras fundamentales como "Ese puerto existe", "Concierto animal" y "El falso teclado", por las que recibió importantes premios, como el "Octavio Paz", el "Federico García Lorca" y el "Reina Sofía". Sin embargo, después de la muerte de su hijo, la poeta nunca más volvió a ser feliz.
Una trombosis a la carótida el mismo año de la muerte de Lorenzo le quitó poco a poco sus facultades físicas y deterioró su salud precipitadamente. A pesar de ello, Varela pudo publicar dos poemarios que la crítica considera dentro de sus obras más destacadas.
Blanca Varela falleció el 12 de marzo de 2009, y sus cenizas fueron esparcidas en el mar de Paracas. Su legado poético, marcado por la tragedia personal, sigue siendo leído y estudiado por nuevas generaciones de lectores y admiradores.












