Combatientes kurdos en Siria anunciaron este domingo que, bajo un acuerdo de alto el fuego con las autoridades del gobierno sirio, se retirarán de Alepo tras varios días de enfrentamientos con las fuerzas gubernamentales.
Los últimos combates estallaron tras el estancamiento de las negociaciones para integrar a los kurdos en el nuevo gobierno. Según el comunicado de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por los kurdos, el alto el fuego fue posible "a través de la mediación de partes internacionales para detener los ataques y violaciones contra nuestro pueblo en Alepo".
Las fuerzas kurdas controlaron sectores de Alepo y administraron de facto franjas del norte y noreste de Siria, gran parte de ellas tomadas durante la guerra civil. Sin embargo, los enfrentamientos de los últimos días, entre los más intensos desde la caída de Bashar al-Assad en diciembre de 2024, han dejado al menos 21 civiles muertos y 155.000 personas han huido de sus hogares, según las autoridades.
Horas antes del anuncio del acuerdo, el ejército sirio había informado haber finalizado las operaciones en el barrio Sheikh Maqsud, controlado por las milicias rebeldes, y la televisión estatal reportó que los combatientes que se rindieron estaban siendo trasladados en autobús hacia el norte.
Según el comunicado de las FDS, el alto el fuego permitirá la "evacuación de los mártires, los heridos, los civiles atrapados y los combatientes de los barrios de Ashrafiyeh y Sheikh Maqsud al norte y este de Siria". Un corresponsal de la AFP observó el sábado al menos cinco autobuses trasladando hombres fuera de Sheikh Maqsud, aunque no pudo verificar sus identidades.
Estados Unidos y la Unión Europea han pedido al gobierno sirio y a las autoridades kurdas retomar el diálogo político para resolver la situación en Alepo. Mientras tanto, la suspensión de vuelos en el aeropuerto de la ciudad se mantiene hasta nuevo aviso.









