El columnista Juan Gabriel Vásquez analiza con profundidad la reciente intervención de Estados Unidos en Venezuela, liderada por el presidente Donald Trump. Más allá de las promesas de "restaurar la democracia", queda claro que el verdadero interés de Trump es el control de los recursos petroleros del país.
Vásquez señala que, durante la rueda de prensa ofrecida por Trump, la palabra "petróleo" fue pronunciada unas 25 veces, mientras que conceptos como "democracia", "libertad" o "presos políticos" brillaron por su ausencia. Esto demuestra que, para el mandatario estadounidense, los derechos humanos y la situación humanitaria en Venezuela son temas secundarios, en comparación con la codicia por los recursos naturales.
El autor también advierte sobre las peligrosas consecuencias que podría tener esta intervención. Teme que, lejos de liberar a Venezuela de la dictadura de Maduro, Trump haya fortalecido aún más el régimen al colocar en el poder a quienes mejor le aseguren el control del petróleo. Esto, sumado a la aprobación de una ley de conmoción interior que permite la persecución y censura, podría desencadenar una represión aún más brutal contra la población venezolana.
Vásquez critica duramente la actitud de los políticos colombianos, quienes, en lugar de defender la soberanía de su país ante las amenazas de Trump, se han mostrado dispuestos a "hacer las genuflexiones necesarias" con tal de agradar al mandatario estadounidense. Esto, a juicio del columnista, pone en evidencia que muchos de los líderes políticos de Colombia no entienden realmente lo que significa la democracia.
En conclusión, el texto de Vásquez nos invita a reflexionar sobre la hipocresía y los verdaderos intereses que se esconden detrás de la supuesta "intervención humanitaria" de Estados Unidos en Venezuela. Lejos de buscar la libertad y la democracia, Trump parece estar más interesado en asegurar el control de los recursos petroleros, sin importarle el sufrimiento y la represión que esto pueda generar para el pueblo venezolano.











