El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió una alerta máxima de seguridad para Venezuela, ordenando a todos los ciudadanos estadounidenses que abandonen el país de inmediato. La advertencia cita riesgos de detención arbitraria, tortura, terrorismo, secuestros y alta delincuencia.
En un comunicado oficial, el régimen chavista interino de Delcy Rodríguez rechazó categóricamente la nueva alerta de seguridad, calificándola como basada en "relatos inconsistentes" destinados a "fabricar una percepción de riesgo que no existe". Sin embargo, el Departamento de Estado mantiene a Venezuela en el Nivel 4: No Viajar, la máxima categoría de alerta que indica que no se debe viajar ni permanecer en el país bajo ninguna circunstancia.
La actualización de la alerta llega una semana después de la impactante operación militar estadounidense que capturó al expresidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores en Caracas, acusados de narcoterrorismo y narcotráfico. Según el comunicado, las fuerzas armadas venezolanas permanecen bajo el control del Gobierno Bolivariano, que es descrito como el "único garante del monopolio legítimo de la fuerza y de la tranquilidad del pueblo venezolano".
Entre los principales riesgos destacados por EEUU se incluyen: detención arbitraria y tortura, terrorismo, secuestro, aplicación arbitraria de leyes locales, alto nivel de delincuencia, disturbios civiles e infraestructura sanitaria deficiente. Además, se advierte sobre la presencia de grupos armados conocidos como "colectivos" (paramilitares afines al chavismo) que estarían instalando bloqueos en carreteras y registrando vehículos en busca de ciudadanos estadounidenses o presunto apoyo a EEUU.
La alerta insta explícitamente a que todos los ciudadanos estadounidenses presentes en Venezuela abandonen el país de inmediato, aprovechando la reciente reanudación de algunos vuelos internacionales comerciales. El Gobierno de EEUU ha dejado claro que no puede garantizar la seguridad de sus ciudadanos en territorio venezolano.










