El Poder Judicial sentenció a cadena perpetua a Segundo Galo Céspedes por el feminicidio de su exconviviente, Lucy Tantaleán Vásquez, a quien atacó con un arma blanca el 11 de julio de 2024 en el caserío La Manchuria, distrito de Pítipo, en Lambayeque.
La sentencia también ordena el pago de S/ 50,000 por reparación civil a favor de los herederos legales de la víctima. Lucy Tantaleán contaba con medidas de protección y había denunciado al agresor por pensión de alimentos al momento de los hechos.
Sobre este caso, el crimen ocurrió el 11 de julio de 2024 en una vivienda del sector La Manchuria, en el distrito ferreñafano de Pítipo. Fueron los propios vecinos quienes alertaron a las autoridades tras hallar el cuerpo de la mujer, que presentaba múltiples heridas provocadas con un objeto punzocortante.
Durante el proceso, la Fiscalía logró acreditar que el acusado, Segundo Galo Céspedes, atacó a su exconviviente con un arma blanca, aprovechándose de la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba la víctima. Asimismo, se determinó que el agresor actuó bajo el consumo previo de estupefacientes, hecho que no atenuó su responsabilidad penal.
Este caso de feminicidio ocurre en un contexto de alarmante violencia de género en el país. Según cifras del Ministerio de la Mujer, en lo que va del año se han registrado más de 80 casos de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas. Organizaciones feministas han exigido al Estado medidas más efectivas para prevenir y sancionar estos crímenes.
La sentencia de cadena perpetua impuesta a Segundo Galo Céspedes es un mensaje claro de que el sistema de justicia no tolerará actos de violencia extrema contra las mujeres. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para erradicar esta problemática social que sigue cobrando vidas.










