La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos se pronunció este sábado sobre el proceso electoral en Honduras, al reconocer la certificación oficial de los resultados por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE). En un mensaje difundido a través de la cuenta oficial de esa oficina en la red social X, Washington subrayó que cualquier intento de anular ilegalmente las elecciones tendría "graves consecuencias" y que la violencia política no tiene cabida dentro de un proceso democrático.
Según el pronunciamiento, las voces de 3.8 millones de hondureños se expresaron en las urnas y el organismo electoral ya validó los resultados, por lo que el Departamento de Estado enfatizó que el pueblo hondureño merece una transición pacífica del poder, en apego a los principios democráticos y al respeto de la voluntad popular expresada en las urnas. Asimismo, reiteró su rechazo a cualquier acción que busque desestabilizar el proceso electoral.
En el mismo mensaje, Estados Unidos manifestó su disposición de trabajar con el presidente electo de Honduras, Tito Asfura, con el objetivo de avanzar en intereses y metas comunes entre ambos países, en el marco del fortalecimiento de la democracia y la cooperación bilateral.
La posición de Washington se produce en un contexto en el que la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, anunció este sábado que retira la suspensión del Tratado de Extradición con Estados Unidos, que había ordenado el 28 de agosto de 2024. Según Castro, esta determinación demuestra el "compromiso" de su Gobierno en la lucha contra el narcotráfico.
Cabe recordar que el 28 de noviembre de 2025, el expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en una publicación en la red social X que Asfura es el "único verdadero amigo de la libertad en Honduras" y que podrían "trabajar juntos para luchar contra los narco-comunistas", al ser el que defiende la democracia y "lucha contra" el venezolano Nicolás Maduro.
La cruzada anticomunista de Trump en Centroamérica alcanzó la campaña electoral en Honduras con el abierto respaldo del entonces presidente de EE.UU. al candidato conservador del Partido Nacional, Nasry Asfura. Ahora, el Departamento de Estado reitera su apoyo a la transición democrática en el país centroamericano.











