El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, ha dejado claro que su país no está dispuesto a ceder ante las amenazas y el chantaje de Estados Unidos. En un contundente mensaje, Rodríguez Parrilla afirmó que "de su lado está el poderío militar descomunal y las dimensiones de su economía, más una vasta experiencia de agresión y crímenes. Del nuestro está la razón, el Derecho Internacional y el espíritu patriótico de un pueblo. Los cubanos no estamos dispuestos a vender el país ni a ceder ante la amenaza y el chantaje, ni a renunciar a la prerrogativa inalienable con la que construimos nuestro propio destino, en paz con el resto del mundo".
Las declaraciones del canciller cubano se producen en respuesta a las recientes amenazas del expresidente estadounidense Donald Trump, quien ha advertido que pretende "imponer su voluntad sobre los derechos de Estados soberanos" y ha aplicado "todas las medidas posibles de presión y daño" contra Cuba durante sus 67 años de bloqueo y agresión.
Rodríguez Parrilla dejó claro que "a Cuba la vamos a defender. Quien nos conoce sabe que es un compromiso firme, categórico y demostrado". En su mensaje, el ministro cubano evocó las históricas palabras del héroe nacional Antonio Maceo, quien dijo que "quien intente apoderarse de Cuba, recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la contienda", así como la frase del expresidente Raúl Castro Ruz: "La patria no se vende, se defiende".
La postura firme de Cuba frente a las amenazas estadounidenses se enmarca en una larga historia de resistencia y defensa de la soberanía nacional. Desde la Revolución Cubana de 1959, el país ha enfrentado un implacable bloqueo económico, comercial y financiero por parte de Estados Unidos, que ha buscado derrocar al gobierno revolucionario y someter a la isla a sus intereses.
A pesar de las presiones y agresiones, Cuba ha logrado mantener su independencia y su modelo de desarrollo socialista, convirtiéndose en un referente de lucha y dignidad para muchos países de América Latina y el mundo. La determinación del pueblo cubano de defender su soberanía y su derecho a construir su propio destino se ha convertido en un símbolo de resistencia frente al imperialismo y la injerencia extranjera.











