El encuentro entre Girona y Osasuna acabó con una tremenda tángana que se originó en el minuto 95 en una acción entre Lass, jugador del equipo catalán, y Aimar Oroz. Lass fue expulsado por esta acción, lo que desató una pelea entre los ocupantes de ambos banquillos, con empujones y forcejeos hasta que finalmente la situación se calmó.
Míchel, entrenador del Girona, reconoció en rueda de prensa que la acción de Lass "no entra dentro de nuestros parámetros" y pidió perdón a Aimar y a Osasuna. "No somos un equipo que hace este tipo de cosas. No tiene justificación lo que ha hecho pese a que lo cogen dos veces. Es un jugador joven, esa energía la tiene para bien, pero hoy no la ha controlado", lamentó el técnico.
Además, Míchel señaló que la expulsión de Lass se produjo en un momento clave del partido, ya que el equipo catalán se encontraba con bajas importantes como Witsel y Solís. "Era una oportunidad para él", apuntó el entrenador, quien reconoció que "nos sabe mal por la imagen que hemos dado" y que Lass "está arrepentido porque sabe que ha metido la pata".
Si bien Míchel no pudo precisar la cantidad de partidos que le caerán a Lass por la expulsión, expresó su esperanza de que "no sean muchos". La tángana en el minuto 95 empañó un encuentro que finalizó con empate a cero entre Girona y Osasuna.











