Los Bears de Chicago lograron una victoria dramática por 31-27 ante los Packers de Green Bay en Soldier Field y se convirtieron en el segundo equipo clasificado a la Ronda Divisional de la NFL, luego de una remontada que quedará marcada como una de las más impactantes de la presente postemporada.
El encuentro parecía inclinarse con claridad a favor de Green Bay durante la primera mitad. Los Packers dominaron el ritmo del partido y se fueron al descanso con una ventaja de 18 puntos, controlando la posesión y capitalizando sus oportunidades ofensivas.
Sin embargo, el panorama cambió por completo tras el medio tiempo, cuando Chicago ajustó y comenzó a recortar distancias de forma sostenida. En el último cuarto llegó el momento decisivo, cuando el quarterback novato Caleb Williams asumió el control absoluto del partido y lideró una explosión ofensiva de 25 puntos solo en ese periodo.
Williams conectó pases clave para mantener vivas las series, incluyendo una jugada determinante con D'Andre Swift que encendió al estadio y preparó el terreno para la definición. Minutos después, Williams encontró a DJ Moore en la zona de anotación para el touchdown que puso a los Bears al frente de manera definitiva.
Con el marcador igualado 27-27 y menos de tres minutos en el reloj, los Packers tuvieron la oportunidad de retomar la ventaja, pero fallaron un intento de gol de campo que cambió el rumbo del partido. Chicago aprovechó la posesión y, tras una serie bien administrada, selló el triunfo 31-27, sin permitir una reacción final del rival.
El resultado no solo significó el pase a la Ronda Divisional para los Bears, sino que también reforzó su condición de campeones de la NFC Norte, tras una temporada regular sólida. Para Green Bay, séptimo sembrado, la derrota representó el final de su camino en los playoffs, en un nuevo y memorable capítulo de la rivalidad más antigua de la NFL entre ambas franquicias.











