Más de 23.000 clientes de la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE) se quedaron sin suministro eléctrico en todo Uruguay debido a los fuertes vientos que azotaron el país este sábado, según informó el ente estatal.
De acuerdo a los datos proporcionados por el monitoreo de la situación del servicio eléctrico a las 14 horas, el departamento más afectado es Canelones, con más de 14.000 clientes sin energía, lo que representa más del 5% del total de usuarios de UTE en esa zona. Además, hay más de 1.600 clientes sin luz en San José (casi el 3% del total) y una cantidad similar en Maldonado.
En la capital, Montevideo, son casi 5.000 los afectados por los cortes de suministro eléctrico.
El presidente de la República, Yamandú Orsi, afirmó este sábado que "el viento trajo problemas al provocar cortes de energía" y pidió comprensión y paciencia a la población. Asimismo, destacó el esfuerzo de los equipos de UTE que trabajan para restablecer el servicio.
"Entendemos la incomodidad que esto genera, pero les pedimos a todos los uruguayos que tengan paciencia y comprendan que nuestros trabajadores están haciendo todo lo posible para recuperar la normalidad del servicio eléctrico en el menor tiempo posible", manifestó Orsi.
Las autoridades de UTE informaron que los equipos técnicos se encuentran abocados a la reparación de las fallas en el sistema eléctrico provocadas por la intensidad de los vientos, que han ocasionado caídas de árboles y postes en diferentes puntos del país.
Si bien no se ha establecido un plazo definitivo para la restitución del servicio en todas las zonas afectadas, UTE aseguró que trabaja a contrarreloj para restablecer el suministro a la mayor brevedad posible.
La situación de cortes de energía eléctrica se produce en un momento en que Uruguay atraviesa una ola de calor, lo que ha incrementado la demanda de electricidad por el uso de aparatos de aire acondicionado y otros electrodomésticos.
Ante esta coyuntura, las autoridades han hecho un llamado a la población para que haga un uso racional de la energía y evite sobrecargar el sistema eléctrico, con el objetivo de facilitar las tareas de reparación y normalización del servicio en las zonas afectadas.










