Etiopía da un paso histórico en su desarrollo aeroportuario al inaugurar oficialmente la construcción del Aeropuerto Internacional de Bishoftu (BIA), que aspira a convertirse en el más grande de África y uno de los más grandes del mundo.
El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, encabezó el acto que marcó el inicio de las obras de este megaproyecto de 12.500 millones de dólares, ubicado a casi 50 kilómetros de la capital, Adís Abeba. "Es nuestra puerta de entrada al cielo", afirmó Ahmed durante la ceremonia.
El futuro nodo aeroportuario, situado en la región de Oromia, tendrá una capacidad inicial de 60 millones de pasajeros, que se ampliará progresivamente hasta alcanzar los 110 millones. Además, permitirá la gestión de 3,73 millones de toneladas de carga al año y 270 aviones estacionados.
Casi el 70% de la inversión en este proyecto será financiada por el Banco Africano de Desarrollo (BAfD). El director ejecutivo de Ethiopian Airlines Group, Mesfin Tasew, calificó la iniciativa como el hito más significativo en la historia de la aviación etíope, asegurando que "estamos entrando en una nueva era de los viajes aéreos" y que desempeñará un papel crucial en la conectividad intraafricana y global.
La Fase I del proyecto, que concluirá en noviembre de 2030, incluirá una ciudad aeroportuaria dotada de centros comerciales, hoteles, zonas recreativas y conexiones ferroviarias y por autopista directa con Adís Abeba. Este megaproyecto supone un nuevo hito para el país del Cuerno de África, tras la inauguración de la Gran Presa del Renacimiento Etíope en 2025.
Entre la población local predomina el optimismo ante las perspectivas de desarrollo que traerá este aeropuerto, que se espera impulse el turismo y la creación de miles de empleos, consolidando a Etiopía como un importante centro de aviación en África.











