En un nuevo episodio de violencia en el departamento del Cauca, Colombia, un grupo de policías que se movilizaba en un vehículo fue atacado a disparos por presuntos miembros de disidencias de las FARC, según reportes oficiales. El hecho tuvo lugar en el sector de Taminango, en los límites entre los municipios de Santander de Quilichao y Buenos Aires.
Durante el ataque, el patrullero Juan Camilo Perdomo resultó herido por las ráfagas de fusil, mientras que el intendente Luis Guillermo Martínez murió por las múltiples lesiones sufridas, confirmaron las autoridades.
La Policía Nacional y el Ejército han incrementado su presencia en la zona para contener el accionar de los grupos armados ilegales e investigar las circunstancias del incidente. Este tipo de ataques se suma a otros hechos violentos registrados en la región, donde diversos grupos ilegales continúan enfrentamientos con la fuerza pública.
El departamento del Cauca, ubicado en el suroeste de Colombia, ha sido escenario de constantes enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y grupos armados ilegales, principalmente disidencias de las FARC que no se acogieron al acuerdo de paz firmado en 2016. Estas organizaciones criminales se disputan el control de corredores estratégicos para el narcotráfico y la minería ilegal.
La violencia en el Cauca ha cobrado la vida de decenas de civiles, líderes sociales y miembros de la fuerza pública en los últimos años. Pese a los esfuerzos del gobierno por recuperar el control territorial, los grupos armados ilegales mantienen una fuerte presencia y siguen perpetrando ataques contra la población y las autoridades.
Este último incidente se produce en medio de un contexto de alta tensión en la región, donde la disputa por el dominio de recursos y rutas ilícitas ha recrudecido los enfrentamientos entre la fuerza pública y los grupos disidentes. Las autoridades han prometido redoblar los esfuerzos para garantizar la seguridad de los habitantes del Cauca y neutralizar a estos grupos criminales.











