La riqueza y el valor del trabajo realizado en el proyecto multiplataforma "100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán" fueron ampliamente reconocidos por los expertos que participaron en el conversatorio organizado en la iglesia de El Jesús, en Mérida.
Durante el evento, los especialistas destacaron la importancia de este esfuerzo por difundir y preservar las obras creadas para el culto divino en la región, las cuales reflejan una gran riqueza artística y devocional.
El arqueólogo Luis Alfonso Millet Cámara aseguró que este proyecto ofrece una visión más amplia y profunda del arte sacro en Yucatán, desafiando la supuesta pobreza de esta producción en el estado. Resaltó la figura de fray Juan de Mérida, quien dirigió las primeras construcciones católicas en la península, y la labor del obispo Diego de Landa, quien impulsó y dejó su sello en la arquitectura local.
Por su parte, el restaurador Fernando Garcés calificó el proyecto como "extraordinario", destacando que en ningún otro estado se había hecho una labor tan importante por la preservación de retablos, pinturas y demás patrimonio virreinal. Mencionó que en los archivos de la Arquidiócesis se descubrió que en Yucatán existieron poco más de mil retablos, de los cuales lamentablemente se han perdido cuatro quintas partes.
La doctora Ella Fanny Quintal abordó los procesos de síntesis y resignificación que los devotos católicos de las comunidades han llevado a cabo, adaptando las enseñanzas de la Iglesia a sus propias cosmovisiones y culturas. Compartió detalles sobre una de las ofrendas más vistosas y poco conocidas: los ramilletes.
Por su parte, Mario Humberto Ruz Sosa realizó un amplio análisis de la obra multiplataforma, destacando que esta ofrece un "singular abanico de estética y religiosidad", con una "procesión de representaciones cristológicas, marianas y del amplio santoral católico" que dan fe de la vehemencia con que se adoptó y adaptó la imaginería virreinal en la península.
Los expositores coincidieron en la importancia de este proyecto para la divulgación y preservación del patrimonio cultural de Yucatán, resaltando que "de nada sirve tener joyas importantísimas guardadas y encerradas sin que nadie las conozca y las disfrute".












