Uliana Semenova, una de las jugadoras más dominantes en la historia del baloncesto femenino, falleció a los 73 años. La letona, reconocida por su imponente estatura de 2,13 metros, dejó un legado único en el deporte con sus logros a nivel de selecciones y clubes.
Semenova nació en Zarasay, Lituania, en 1952 y se convirtió en una figura clave del baloncesto soviético durante las décadas de 1970 y 1980. Con la selección de la URSS, ganó dos medallas de oro olímpicas, en Montreal 1976 y Moscú 1980, así como tres campeonatos mundiales y diez títulos europeos consecutivos.
A nivel de clubes, Semenova brilló con el TTT Daugawa Riga, con el que conquistó 11 campeonatos de Europa entre 1968 y 1982, además de 15 ligas nacionales y una Copa Ronchetti. Su dominio en la pintura era tal que la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) la describió como "la jugadora más determinante de la historia del baloncesto femenino mundial".
En 1987, Semenova hizo historia al convertirse en la primera jugadora soviética en jugar profesionalmente en el exterior, fichando por el Tintoretto de Getafe en España. Posteriormente, también jugó en Francia antes de regresar a Letonia para asumir cargos directivos.
La FIBA la incluyó en su Salón de la Fama en 2007, siendo la primera jugadora no estadounidense en recibir ese honor. Asimismo, la Federación Española de Baloncesto la incorporó a su Salón de Leyendas en 2022, reconociendo su legado e influencia en el crecimiento del baloncesto femenino a nivel global.
Las autoridades de Letonia lamentaron la pérdida de esta leyenda del deporte, que inspiró a varias generaciones de jugadoras a creer en sus propias capacidades. Uliana Semenova dejará una huella imborrable en la historia del baloncesto femenino internacional.











