En un hecho histórico para la defensa nacional, Argentina recibió los primeros seis aviones de combate F-16 adquiridos a Dinamarca, marcando un hito en la recuperación de la capacidad supersónica de la Fuerza Aérea Argentina.
El 5 de diciembre, los F-16 aterrizaron en la base aérea de Río Cuarto, en la provincia de Córdoba, donde fueron presentados oficialmente ante el presidente Javier Milei y su gabinete. Este momento fue cargado de emoción, ya que la llegada de estos cazas representa la recuperación de una capacidad que el país había perdido y reaviva el sentimiento de soberanía nacional.
Según el jefe de la Fuerza Aérea, brigadier mayor Gustavo Javier Valverde, la incorporación de los F-16 tendrá un impacto profundo en la institución, exigiendo la adopción de nuevas doctrinas de entrenamiento y operación acordes a los estándares de la OTAN. Esto implica la formación de un núcleo de pilotos y técnicos especializados, que luego transmitirán sus conocimientos al resto del personal.
El traslado de los aviones desde Dinamarca hasta Argentina no fue una tarea sencilla, pues requirió extremas medidas de seguridad y la participación de pilotos daneses. La travesía cruzó varios continentes y el océano Atlántico, con el apoyo de aeronaves de transporte y reabastecimiento de la Fuerza Aérea Argentina.
Mientras se finalizan las obras en la base aérea de Tandil, provincia de Buenos Aires, donde se instalará el centro de instrucción y mantenimiento de los F-16, los nuevos cazas operarán temporalmente desde el Área Material Río Cuarto. Allí, el mayor Roberto Leytes García, jefe del Escuadrón del Sistema de Armas F-16, se prepara junto a su equipo para iniciar el entrenamiento de los pilotos argentinos.
La llegada de los F-16 marca un hito en la historia de la defensa argentina, al recuperar una capacidad estratégica fundamental y posicionar a la Fuerza Aérea como un actor clave en la defensa del espacio aéreo nacional. Este proceso, impulsado por el presidente Milei, representa un fortalecimiento de la soberanía y la proyección de Argentina como una potencia regional en materia de seguridad y defensa.










