El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que el Gobierno de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, parece "ser un aliado" de Washington y que probablemente "seguirá siéndolo".
Trump destacó que las autoridades venezolanas habían hecho "lo correcto" al cooperar con Estados Unidos tras la captura del presidente Nicolás Maduro el pasado sábado por fuerzas estadounidenses. "Fueron inteligentes. No querían pasar por una segunda ola", agregó en referencia a una potencial nueva incursión en el país.
La Administración Trump ha optado por descartar a los principales líderes de la oposición venezolana para encabezar la transición en el país y ha considerado que será el Gobierno de la chavista Rodríguez, bajo la gestión directa de Washington, el que estará al frente de Venezuela.
"Nos llevamos extremadamente bien con el pueblo de Venezuela, tanto con la población en general como con quienes gobiernan el país", afirmó el mandatario estadounidense durante una reunión con directivos de compañías petroleras para tratar la reconstrucción de la industria del crudo en Venezuela.
Trump advirtió que si Washington no hubiera asumido el control del crudo venezolano, Moscú y Pekín lo habrían hecho antes. La Casa Blanca y Caracas han acordado por el momento la venta de unos 30-50 millones de barriles de petróleo, cuyos ingresos serán captados por Estados Unidos antes de transferirlos a Venezuela.
El republicano consideró que las autoridades del país caribeño habían hecho "lo correcto" al cooperar con Estados Unidos tras la captura de Maduro. "En este momento parecen ser un aliado, y creo que seguirá siéndolo. Y no queremos que Rusia esté allí. No queremos que China esté allí (en Venezuela)", declaró Trump.
La noticia se produce en un momento de gran tensión política y económica en Venezuela, donde el Gobierno de Maduro ha sido derrocado y reemplazado por una administración interina liderada por Delcy Rodríguez. Trump ha respaldado firmemente esta transición, considerando que el nuevo Gobierno es un "aliado" de Estados Unidos y que trabajará de la mano con Washington para reconstruir la industria petrolera venezolana.












