El Gobierno de Bolivia, a través del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP), ha decidido dejar sin efecto la restricción que limitaba al 20% la ejecución de los presupuestos municipales y departamentales para la gestión 2026. Esta medida había generado un rechazo inmediato de los gobiernos subnacionales, quienes se declararon en estado de emergencia.
La decisión fue tomada tras reuniones sostenidas en La Paz entre autoridades del Gobierno, la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM Bolivia) y las asociaciones municipales departamentales del país. Según el comunicado de la FAM Bolivia, se concluyó en la suspensión del instructivo que establecía el límite del 20% y se acordó la instalación de mesas de trabajo para abordar las preocupaciones de los municipios.
La restricción impuesta por el MEFP buscaba, según el ministerio, "velar por la sostenibilidad financiera del sector público" y garantizar el cumplimiento de los gastos prioritarios y la continuidad operativa del Estado. Sin embargo, fue duramente cuestionada por los gobiernos municipales y departamentales, quienes la calificaron como "sorpresiva, injustificada y sin sustento técnico ni legal".
Tras las protestas y la declaratoria de emergencia del sistema municipal, el Gobierno ha decidido dar marcha atrás a la medida. El presidente de la Asociación de Gobiernos Autónomos Municipales de Chuquisaca, Dorfio Mansilla, confirmó que el comunicado ministerial "queda sin efecto" luego de una reunión con el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza.
Esta decisión del Gobierno boliviano llega en medio de un contexto de tensión entre el nivel central y los gobiernos subnacionales, quienes han exigido una mayor autonomía y recursos para atender las necesidades de sus comunidades. La suspensión de la restricción presupuestaria es vista como un gesto de apertura al diálogo y la negociación entre las diferentes instancias de gobierno.











