En los últimos meses, una tendencia particular ha estado arrasando en TikTok: un grupo de personas que se perciben a sí mismas como animales. No se trata de un juego de rol ni de una postura pasajera, sino de una forma de identificación interna con diversas especies, como lobos, gatos, perros, mapaches e incluso aves.
Esta comunidad, conocida como "Therians", ha generado un intenso debate al empatizar con otra tribu urbana: los Furrys, quienes están fascinados con figuras de animales con rasgos humanos. Recientemente, Moria Casán invitó a varios exponentes de ambas corrientes a su programa, lo que desató una verdadera revolución en las redes sociales.
En el programa, los jóvenes "Therians" explicaron en detalle su forma de identificación con el mundo animal. Sin embargo, el psicólogo invitado, Gabriel Cartaña, tuvo dificultades para abordar el tema con fundamentos científicos. Sus comentarios, en los que sugería que los "Therians" deberían ladrar, dormir en cuchas y comer "dogui", indignaron a los jóvenes, quienes argumentaron que, al haber sido criados como humanos, no pueden realizar ese tipo de comportamientos.
El debate quedó abierto, sin llegar a un acuerdo, pero puso de manifiesto la complejidad y la diversidad de las formas de identidad y expresión personal en la sociedad actual. Estas tendencias emergentes, como la de los "Therians", desafían los límites tradicionales y plantean nuevos desafíos a la comprensión y la aceptación de las diferencias.











