Bolivia enfrenta una crisis por los bloqueos de carreteras que se extienden por cuarto día consecutivo en seis de los nueve departamentos del país. La medida de presión ha sido determinada por la Central Obrera Boliviana (COB) en rechazo al Decreto Supremo 5503, que plantea un giro en la política económica vigente por más de dos décadas al eliminar la subvención a los carburantes y promover la inversión y nuevos emprendimientos.
Según el mapa de transitabilidad de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), existen 43 puntos de bloqueo instalados en distintos tramos, siendo La Paz el departamento más afectado con 20 puntos. Otros departamentos con bloqueos son Cochabamba, Oruro, Potosí, Santa Cruz y Beni.
La medida de presión se da en medio de denuncias de excesos cometidos por los bloqueadores, como el uso de dinamitas para provocar la caída de piedras a las carreteras. Además, se han difundido videos de amagos de enfrentamientos entre algunos bloqueadores y transeúntes.
Las terminales de buses de las regiones afectadas permanecen sin salidas de buses, perjudicando a los viajeros, quienes en algunos casos aseguran que ya no tienen recursos para subsistir.
El diálogo entre el Gobierno y la COB todavía no ha sido reanudado. La Central Obrera pide la abrogación total del cuestionado decreto, mientras que el Ejecutivo ofrece el ajuste de la norma en 35 artículos.
Ante esta situación, la Cámara Nacional de Industrias ha pedido a los bloqueadores "por amor a Bolivia, levanten los bloqueos". Asimismo, circula un audio con amenazas de un dirigente de "saquear" comunidades que no acaten las movilizaciones de la COB.
El conflicto se mantiene en tensión, con los bloqueos en enclaves afines al expresidente Evo Morales y sin visos de una solución cercana.











