En una dura crítica a las intervenciones militares de países como Estados Unidos, Rusia y otros en naciones soberanas, el papa León XIV denunció el viernes el uso de la fuerza por parte de algunos gobiernos para afirmar su dominio en el mundo, "socavando completamente" la paz y el orden legal internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial.
En su discurso anual de política exterior ante el cuerpo diplomático del Vaticano, el pontífice lamentó que "la guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se extiende", sin nombrar directamente a las naciones que han recurrido a la fuerza en conflictos recientes como la operación militar de Estados Unidos en Venezuela o la guerra de Rusia en Ucrania.
"La diplomacia que promueve el diálogo y busca el consenso entre todas las partes está siendo sustituida por una diplomacia basada en la fuerza, ya sea por parte de individuos o de grupos de aliados", manifestó León XIV. "Se ha roto el principio establecido tras la Segunda Guerra Mundial, que prohibía a los países utilizar la fuerza para violar las fronteras ajenas".
El papa criticó duramente que "la paz ya no se busca como un regalo y como un bien deseable en sí mismo, sino que se busca mediante las armas como condición para afirmar el propio dominio", lo que, a su juicio, "compromete gravemente el Estado de derecho, que es la base de toda convivencia civil pacífica".
Sobre Venezuela, León XIV pidió una solución política pacífica que tenga en cuenta el "bien común de los pueblos y no la defensa de intereses partidistas", en referencia a la reciente captura del presidente Nicolás Maduro por parte del Ejército de Estados Unidos.
Respecto a Ucrania, el pontífice reiteró su llamado a un alto el fuego inmediato e instó a la comunidad internacional "a no flaquear en su compromiso de buscar soluciones justas y duraderas que protejan a los más vulnerables y restauren la esperanza a los pueblos afligidos".
En otros temas, León XIV denunció la "persecución de los cristianos en todo el mundo" como "una de las crisis de derechos humanos más extendidas hoy en día", afectando a uno de cada siete cristianos a nivel mundial. Además, reiteró la oposición de la Iglesia al aborto y la eutanasia, y describió la gestación subrogada como una "amenaza para la vida y la dignidad".
Con un discurso que abordó las principales crisis y conflictos globales, el papa León XIV hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para que abandone el uso de la fuerza y busque soluciones pacíficas y diplomáticas que preserven el orden legal y la convivencia pacífica entre las naciones.












