La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió este jueves que el crecimiento económico mundial se mantiene "moderado y desigual", aunque mejoró sus pronósticos tanto para el ejercicio de 2025, hasta el 2,8 % (cuatro décimas por encima de su previsión de mayo), como para 2026, al 2,7 % (dos décimas más).
Según el nuevo informe de perspectivas económicas de la ONU, el crecimiento económico mundial en 2025 se basó en el ritmo "estable" de las grandes economías desarrolladas como Europa, Japón y Estados Unidos. Sin embargo, el organismo señala que este crecimiento es "desigual", ya que las perspectivas para los países menos desarrollados, mayoritariamente africanos, son poco favorables, con un crecimiento proyectado del 4,6 % en 2026, muy por debajo del 7 % establecido en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La desigualdad global se ve además agravada por diferencias en acceso a la tecnología, educación y recursos financieros, dejando atrás a los grupos más vulnerables, según el informe.
Estas previsiones se enmarcan dentro de un contexto de riesgos geopolíticos y de mayores presiones fiscales, como el aumento de deuda gubernamental en muchas regiones, especialmente en África. Además, el gasto militar mundial alcanzó un récord de 2,7 billones de dólares en 2024, con el mayor incremento anual desde 1988, lo que "desvía recursos críticos de inversión social y desarrollo sostenible".
En cuanto al comercio, este registró incrementos en la economía mundial, marcado por las tensiones de las políticas arancelarias de Estados Unidos. El comercio mundial creció un 3,8 % en 2025 impulsado "artificialmente" por el adelanto de envíos para evitar los aranceles, por lo que se prevé que en 2026 se produzca una "desaceleración" al 2,2 % cuando las tarifas se consoliden.
La inflación global, por su parte, bajó al 3,4 % en 2025 y se proyecta a la baja en un 3,1 % para 2026, aunque el análisis del informe sugiere que el coste de vida se mantiene "elevado".
El estudio también menciona la existencia de una crisis juvenil, destacando que 257 millones de jóvenes (uno de cada cinco) no estudia ni trabaja.
Finalmente, el informe advierte que la concentración de las inversiones globales en inteligencia artificial (IA), donde Estados Unidos acaparó el 72% del gasto, puede ampliar la brecha tecnológica y productiva entre países, generando desigualdad económica y laboral a nivel global.












