Kiev, la capital de Ucrania, se enfrenta a una crisis de calefacción y electricidad después de que una nueva oleada de ataques rusos dejara al menos cuatro muertos y causara daños generalizados a la infraestructura crítica de la ciudad.
Según el alcalde Vitali Klitschko, casi la mitad de los edificios residenciales de Kiev, alrededor de 6,000, se quedaron sin calefacción debido a los ataques. Además, la empresa eléctrica privada DTEK informó de que 417,000 hogares en la capital ucraniana se quedaron sin suministro de luz.
Los ataques, que tuvieron lugar en la madrugada del viernes, incluyeron el lanzamiento de un misil hipersónico Oréshnik de capacidad nuclear por parte de Rusia. Según el Ministerio de Defensa ruso, el misil fue una respuesta a un supuesto ataque con drones contra una residencia del presidente Vladimir Putin en diciembre, algo que Ucrania niega.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, exigió una "reacción clara" de la comunidad internacional ante este ataque, que calificó de "amenaza grave" para Europa. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, Andrii Sibiga, afirmó que el lanzamiento del misil hipersónico supone una prueba para los aliados de Kiev.
Además de los daños en Kiev, el gobernador de la región rusa de Bélgorod informó de que más de medio millón de personas se quedaron sin electricidad o calefacción tras un ataque ucraniano contra las instalaciones de servicios públicos.
La crisis energética en Ucrania se produce en medio de las bajas temperaturas del invierno, lo que agrava aún más la situación de los ciudadanos. Zelenski ha afirmado que el acuerdo entre Kiev y Washington sobre las garantías de seguridad estadounidenses está "prácticamente listo", pero el canciller alemán, Friedrich Merz, reconoció que el acuerdo de tregua aún está "bastante lejos" debido a la posición de Rusia.
A pesar de los esfuerzos diplomáticos, Moscú ha seguido presionando con ataques diarios a Ucrania, lo que ha provocado una grave crisis humanitaria en el país. La comunidad internacional deberá responder de manera contundente a estos ataques para proteger a la población civil ucraniana.












