Los Hurricanes de Miami, décimos en la clasificación con marca de 13-2, demostraron que merecían estar en el equipo del College Football Playoff al vencer 31-27 a Mississippi en una emocionante semifinal disputada en el Fiesta Bowl.
Con un touchdown de Carson Beck a falta de 18 segundos, Miami logró remontar y asegurar su pase a la Final Nacional, donde se enfrentarán al ganador del duelo entre Indiana y Oregon el 19 de enero.
Los Hurricanes, que no jugaron la Final de la Conferencia de la Costa Atlántica, fueron una elección algo controvertida para el CFP, pero a lo largo del partido dejaron en claro su calidad. Después de contener a Texas A&M y al campeón vigente Ohio State en las rondas previas, Miami dominó gran parte del encuentro ante los Rebels (13-2) antes de tener que remontar en un emocionante último cuarto.
Malachi Toney puso a los Hurricanes arriba con un touchdown de 36 yardas, pero Trinidad Chambliss respondió con un pase de 24 yardas a Dae'Quan Wright para dar ventaja a Ole Miss. Sin embargo, Beck mantuvo la calma y guió a Miami a la anotación decisiva en los últimos segundos.
Chambliss tuvo una última oportunidad de empatar el partido, pero su pase a la zona de anotación quedó incompleto cuando expiró el tiempo. Los Rebels, sextos cabezas de serie, dieron pelea hasta el final a pesar de la salida de su entrenador Lane Kiffin antes del playoff.
Con esta victoria, Miami tendrá la oportunidad de ganar su primer campeonato nacional desde 2001 cuando enfrenten al número uno o al número cinco del ranking en la Final Nacional en el Hard Rock Stadium.









