Polémica en la Premier League: Martinelli se disculpa por empujar a Bradley lesionado en el final del partido entre Arsenal y Liverpool
En un tenso final del encuentro entre Arsenal y Liverpool, que terminó 0-0, se produjo un incidente que generó una gran controversia. En tiempo de descuento, el lateral derecho del Liverpool, Conor Bradley, cayó lesionado cerca de la banda. En un intento por apurar la reanudación del juego, el delantero del Arsenal, Gabriel Martinelli, primero lanzó el balón al cuerpo del jugador y luego lo empujó hacia afuera del campo, sin percatarse de la gravedad de la lesión.
Horas después, Martinelli recurrió a su cuenta de Instagram para aclarar el episodio y ofrecer disculpas públicas a Bradley: "Conor y yo nos hemos mensajeado y ya le pedí disculpas. En el fragor del momento no me di cuenta de que estaba gravemente lesionado. Quiero decir que lamento profundamente mi reacción. Le deseo lo mejor para su recuperación".
Sin embargo, la acción del brasileño fue duramente criticada por exjugadores y analistas. Gary Neville, leyenda de Manchester United y comentarista de Sky Sports, calificó la acción como "absolutamente vergonzosa" y se mostró sorprendido de que los futbolistas de Liverpool "no fueran más allá" en la reacción. Por su parte, Roy Keane, también exjugador del United, consideró que lo que hizo Martinelli "es inaceptable".
Desde el entorno de Liverpool, la preocupación por el estado físico de Bradley fue inmediata. El entrenador del equipo, Arne Slot, reconoció que temían "lo peor" y expresó: "Tuvo que salir en camilla. Aún no sabemos el diagnóstico, pero no pinta bien". Pese a ello, buscó moderar la interpretación del accionar de Martinelli, asegurando que "si hubiera sabido lo que pasaba, nunca lo habría hecho".
Desde Arsenal, Mikel Arteta también salió en defensa de su jugador, señalando que "si conoces a Gabi, sabés que es una persona increíblemente amable. No creo que haya comprendido la situación en ese momento". Arteta también se comunicó con Bradley tras el partido y aseguró que el jugador norirlandés "merece todo el respeto y el deseo de una pronta recuperación".
El hecho también encendió el debate en las tribunas y entre los exjugadores. Daniel Sturridge, exdelantero de Liverpool, consideró que la acción fue "peor que una falta de respeto" y advirtió: "Hay pasión y ganas de competir, pero hay que tener conciencia de lo que pasa en el campo. Si un jugador está en el suelo, hay que respetar eso".
Más allá del incidente, el partido fue un reflejo de lo que se juega en la cima de la Premier League. Arsenal, líder del torneo, no logró quebrar el cero en casa por primera vez en la temporada. Liverpool, por su parte, sostuvo su invicto reciente y se llevó un punto que refuerza su solidez, aunque la posible baja prolongada de Bradley aun sin parte médico oficial amenaza con complicar su calendario.
El gesto de Martinelli, más allá de las intenciones, se inscribió en un escenario de tensión competitiva y emociones al límite, que marcan a este deporte. Su disculpa fue recibida como un acto necesario, pero no suficiente para apagar por completo la polémica. Como suele ocurrir en el fútbol de alta competencia, la línea entre la viveza y la falta de respeto puede volverse difusa. En este caso, el límite fue visible para todos, menos para el protagonista en el momento clave.










