La representación de los Reyes Magos con simbología LGTB ha generado una fuerte reacción entre grupos cristianos de Andorra, quienes consideran que se trata de una "banalización" y "falta de respeto" hacia la tradición religiosa.
La imagen, compartida recientemente por la organización Diversand en redes sociales, muestra a Melchor como "mujer cisgénero", a Gaspar como hombre portando banderas del arcoíris y a Baltasar con apariencia femenina. Esta interpretación de los tradicionales Reyes Magos ha sido criticada por diversos colectivos cristianos en el país, quienes aseguran que se trata de una "provocación gratuita" durante la época navideña.
"Si ellos piden respeto, lo primero que se debe hacer es respetar", han declarado algunos de los grupos de fieles que han alzado la voz en Andorra. Los líderes religiosos subrayan que la crítica no va dirigida al colectivo LGTB en sí, sino a lo que describen como una falta de respeto hacia la tradición cristiana.
Esta no es la primera vez que los símbolos cristianos son objeto de reinterpretación ideológica. En los últimos años, se han visto casos similares, como el performance alemán de los belenes o los pesebres con mensajes políticos en Estados Unidos. Sin embargo, los grupos cristianos de Andorra consideran que esta nueva versión de los Reyes Magos cruza un límite.
Para los fieles, esta imagen representa una "blasfemia" disfrazada de "diversidad", una provocación deliberada contra uno de los símbolos más importantes del cristianismo durante la Navidad. Algunos incluso señalan que la "burla selectiva" sobre los referentes religiosos cristianos revela una "hostilidad cultural tolerada y promovida".
El debate en torno a la representación de los Reyes Magos refleja la creciente tensión entre la defensa de la tradición y la búsqueda de una mayor inclusión y representación de la diversidad. Mientras algunos ven en esta imagen una forma de ampliar la narrativa navideña, otros consideran que se trata de una afrenta a sus creencias y valores religiosos.











