La historia política de Bolivia está marcada por una eterna tensión entre las fuerzas de izquierda y derecha, que parecen condenadas a revivir una y otra vez en medio de las crisis. Ahora, el controversial Decreto Supremo 5503 ha vuelto a encender los ánimos y ha desatado una nueva "guerra cultural" entre estos bandos ideológicos.
El politólogo y abogado, docente de la UMSA, analiza en profundidad este fenómeno espectral de la política boliviana. Según él, la izquierda y la derecha se enfrentan por concepciones antagónicas de la "vida buena": mientras la primera busca un ideal igualitario y colectivista, la segunda defiende los particularismos y la tradición.
Esta disputa va más allá de lo económico y se libra también en el terreno de la cultura, la moral y las instituciones. Así, la "nueva derecha" ha logrado recortar derechos y avanzar con una agenda identitaria y supremacista, mientras que la "izquierda corrupta" del MAS ha terminado traicionando sus propios ideales.
El autor advierte que el D.S. 5503, con sus medidas desregulatorias, no logrará restablecer la confianza y la gobernabilidad. Al contrario, profundizará la confrontación entre "ganadores y perdedores", poniendo en riesgo el contrato social.
Para salir de esta crisis, el politólogo plantea la necesidad de un "contrato social" entre izquierdas y derechas renovadas, que restituya la confianza y la legitimidad. Pero eso requerirá una "guerra de posiciones" en el terreno de las ideas y la cultura, donde quien logre imponerse tendrá más chances de triunfar.










