Venezuela anunció este jueves la excarcelación de "un número importante" de presos venezolanos y extranjeros de manera inmediata. El anuncio fue realizado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien dijo que este gesto del gobierno bolivariano es "de amplia intención de búsqueda de la paz" y un aporte para que la república "continúe su vida pacífica y en búsqueda de la prosperidad".
Rodríguez, hermano de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, no detalló cuántos ni quiénes serán los beneficiados, ni tampoco aclaró si su liberación implicará la exoneración plena de los delitos de los que se los acusa. Tampoco hay información sobre cuáles serán los centros de reclusión en los que se llevarían a cabo las excarcelaciones.
Esta medida se da en medio de rumores sobre el posible cierre del edificio conocido como el Helicoide de Caracas, uno de los más emblemáticos centros de reclusión del país. Sin embargo, la ONG Foro Penal aseguró que hasta el momento no ha habido movimientos en torno a este recinto.
Según Foro Penal, 806 "presos políticos" permanecían en cárceles venezolanas a fecha de 5 de enero. La decisión del gobierno de Nicolás Maduro de liberar a un "número importante" de reclusos, tanto nacionales como extranjeros, se enmarca en un contexto de tensión política y crisis económica que Venezuela atraviesa desde hace años.
La excarcelación masiva anunciada por Rodríguez es vista por algunos como un intento del gobierno de mejorar su imagen a nivel internacional, especialmente después de que el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, describiera al Helicoide como una "cámara de tortura". Sin embargo, las organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación por la falta de información sobre los criterios utilizados para seleccionar a los presos que serán liberados y si esto realmente implicará una mejora en las condiciones de los centros penitenciarios venezolanos.
Es importante destacar que la situación de los derechos humanos en Venezuela ha sido ampliamente cuestionada por la comunidad internacional, con denuncias de detenciones arbitrarias, torturas y violaciones a las garantías judiciales. La excarcelación anunciada por el gobierno podría ser un intento de aliviar esta presión, pero su verdadero impacto y alcance aún está por verse.











