El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó de "terrorismo de Estado y acto criminal" el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por parte de Estados Unidos. En un enérgico discurso, Díaz-Canel exigió una "respuesta mundial urgente" ante esta agresión, que consideró una amenaza global que requiere un "frente antifascista" en América Latina.
Los fuertes señalamientos del mandatario cubano se dieron en el marco de los Plenos del Partido Comunista celebrados en las provincias de Pinar del Río y Artemisa, donde Díaz-Canel insistió en la necesidad de un "cambio de mentalidad" que otorgue mayor autonomía a municipios y empresas. "Lo que no hagamos con nuestras propias manos, no lo podremos tener", sentenció, llamando a la militancia a actuar con exigencia en cada centro de trabajo y barrio.
Durante los encuentros, Díaz-Canel también rindió tributo a los 32 compatriotas cubanos que perdieron la vida en Venezuela defendiendo la soberanía de ese país, calificándolos como "símbolos de lealtad inquebrantable". Asimismo, destacó la responsabilidad de Pinar del Río y Artemisa en la transición energética, la producción de alimentos y el incremento de las exportaciones.
El mandatario cubano exhortó a los cuadros a presentar planes con plazos y responsables concretos, con la motivación de honrar el centenario de Fidel Castro a través de resultados tangibles y transparencia en la rendición de cuentas. Díaz-Canel recalcó que "lo que no hagamos con nuestras propias manos, no lo podremos tener", llamando a la militancia a actuar con exigencia en cada centro de trabajo y barrio.
La jornada estuvo marcada por la firme condena de Cuba a la política exterior de Estados Unidos, a quien Díaz-Canel acusó de buscar imponer un orden mundial "basado en la barbarie militar". En este contexto, el gobierno cubano declaró su "absoluto respaldo y solidaridad" con Venezuela y advirtió que la Zona de Paz de la CELAC se encuentra bajo ataque directo.











