La temporada 2025-2026 de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) atraviesa uno de sus momentos más atípicos. Tras la interrupción de tres días en la postemporada, la directiva evalúa medidas drásticas para finalizar el campeonato a tiempo, incluyendo la posibilidad de disputar la Gran Final al mejor de cinco juegos en lugar del tradicional formato a siete partidos.
Giuseppe Palmisano, presidente de la LVBP, confirmó que esta opción está sobre la mesa. Según el directivo, la prioridad actual es proteger el acuerdo con las Grandes Ligas (MLB) y garantizar que los peloteros puedan reportarse sin contratiempos a los entrenamientos primaverales en Estados Unidos.
La liga publicó recientemente el calendario reprogramado del Round Robin, el cual se extenderá hasta el 25 de enero. Sin embargo, el margen de maniobra es mínimo. "Estamos revisando bien si dan los días. Todo va a depender también del cierre de campaña", afirmó Palmisano, subrayando que la decisión final sobre el formato de la serie por el título aún no se ha tomado.
Para intentar salvar el formato tradicional, la LVBP ha implementado algunas medidas inmediatas, como la eliminación de pausas previamente planificadas en el Todos contra Todos y el aplazamiento del fin de la temporada del 30 de enero al 2 de febrero. Además, buscan que las giras de los equipos sean más compactas para evitar el desgaste excesivo de los jugadores.
Palmisano destacó que han mantenido conversaciones constantes con las autoridades y los administradores de los parques de béisbol para garantizar el orden público y la seguridad de la fanaticada en medio del contexto nacional. "Hemos hablado con las autoridades... para la garantía de todos los fanáticos. Ellos van a normalizar que los juegos se estén realizando, buscamos la garantía tanto de seguridad como de servicio", reveló el directivo.
Lograr un consenso entre las cinco organizaciones que disputan el Round Robin no ha sido sencillo. Cada equipo defiende sus intereses logísticos y el bienestar de sus plantillas. Sin embargo, el factor determinante sigue siendo el cronograma de la Serie del Caribe y las fechas de reporte impuestas por las organizaciones de las Grandes Ligas.
De concretarse la reducción a cinco juegos, sería un hito histórico motivado por una crisis de fuerza mayor, alterando la estrategia de los managers que suelen planificar sus rotaciones para series largas de siete encuentros.











