El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró en una entrevista con el diario The New York Times que su país podría gobernar Venezuela y extraer petróleo de sus enormes reservas durante años, e insistió en que el gobierno interino del país, todos antiguos funcionarios leales al ahora encarcelado Nicolás Maduro, no está "dando todo lo que consideramos necesario".
Trump afirmó que "reconstruiremos (Venezuela) de una manera muy rentable" y que "vamos a usar petróleo y vamos a recibirlo". Además, señaló que bajarán los precios del petróleo y que "vamos a dar dinero a Venezuela, que lo necesita desesperadamente".
Consultado por la cantidad de tiempo que su Gobierno pretende supervisar directamente al país sudamericano, el mandatario estadounidense respondió "solo el tiempo lo dirá" y agregó que "diría que mucho más". Trump tampoco se comprometió a dar una fecha para la posible celebración de elecciones en Venezuela.
Las declaraciones de Trump se produjeron poco después de que funcionarios de su gobierno anunciaran que Washington planea asumir de forma indefinida el control de la venta de petróleo venezolano. Esto significa que EEUU tendrá el dominio sobre los ingresos que genera la principal fuente de riqueza de Venezuela.
Según el mandatario, la "decapitación" del régimen de Maduro ha intimidado a otros líderes de la región para que se alineen con Washington. Además, Trump hizo una pausa durante la entrevista para atender una llamada del presidente colombiano, Gustavo Petro, quien había sido amenazado por el líder estadounidense con atacar al país por su papel como centro de distribución de cocaína.
La postura de Trump sobre Venezuela demuestra que su Gobierno tiene la intención de mantener el control sobre el país sudamericano por un período prolongado, con el objetivo de explotar sus recursos petroleros en beneficio de los intereses estadounidenses. Esta estrategia, que ignora la soberanía de Venezuela, ha generado preocupación en la comunidad internacional.










