Los agricultores franceses se manifestaron este jueves frente al emblemático Arco del Triunfo en París para expresar su rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, que se negocia desde hace 25 años.
Según un periodista de la agencia AFP, se observó a una veintena de manifestantes acompañados por una decena de tractores estacionados. En la pala de uno de los vehículos se leía el lema "CR 33 NO A MERCOSUR", dejando en claro la posición de los agricultores.
Los productores del Viejo Continente temen que este acuerdo facilite la llegada a Europa de productos agrícolas como carne, arroz, miel o soja provenientes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, países considerados más competitivos debido a sus menores exigencias en materia de producción.
La oposición del gobierno francés logró impedir la firma del pacto entre la UE y el Mercosur en noviembre pasado, pero Bruselas espera poder cerrarlo "pronto". Tanto París como Roma han expresado reiteradamente su preocupación por el posible impacto negativo que tendría este acuerdo en sus respectivos sectores agrícolas.
"Vendremos cueste lo que cueste a gritar nuestras reivindicaciones", declaró Eloi Nespoulous, presidente de la Coordinación Rural de Occitania, al frente de un cortejo de 40 tractores.
Además de la oposición al pacto con el Mercosur, los agricultores franceses también protestaron contra la gestión por parte del Estado de la epizootia de dermatosis nodular bovina (DNC), que avivó la ira del sector a principios de diciembre en el suroeste del país.
Desde el invierno de 2024, los productores también reclaman simplificaciones administrativas y un alivio de las normas, especialmente las europeas, que consideran demasiado restrictivas y propicias para generar competencia desleal.
La manifestación de este jueves en París es una muestra más de la creciente preocupación de los agricultores franceses por los desafíos que enfrentan, tanto en términos comerciales como regulatorios. Mientras el gobierno y la Unión Europea buscan avanzar en acuerdos internacionales, los productores locales luchan por preservar su posición en un mercado cada vez más competitivo.












