Federico "Choreco" Cruz Saravanja, exasesor de imagen del presidente Rodrigo Chaves, relató en una entrevista cómo conoció al exmagistrado Celso Gamboa, quien enfrenta un proceso de extradición a Estados Unidos por presunto narcotráfico, y confirmó haber tenido numerosas llamadas con la presidenta ejecutiva del Instituto Nacional de Seguros (INS), Gabriela Chacón, para tratar temas privados.
En el programa "El Octavo Mandamiento" del medio ¡OPA!, Cruz Saravanja explicó que su vínculo con Gamboa surgió tras una serie de problemas que tuvo con los pagos de una vivienda, en un momento en que su situación personal y profesional se deterioraba. Según su relato, Gamboa se le "acercó" y le ofreció ayuda, aunque finalmente no pudieron concretar nada.
El exasesor presidencial también admitió haber tenido una relación con Chacón, incluso antes de que ambos ingresaran al gobierno de Chaves. Negó, sin embargo, haber presionado a la presidenta del INS para que aceptara una transferencia de $10 millones promovida por agentes de seguros vinculados a Gamboa, como había denunciado el exgerente general de la institución, Luis Fernando Monge.
Cruz Saravanja aseguró que sus llamadas a Chacón se limitaron a consultar sobre temas privados, como seguros de salud y de incendio para clientes suyos. Sostuvo que construyó esas relaciones a lo largo de una carrera de 20 años en la política, y que no se debieron a una "cuota de poder" asignada.
El caso ha generado polémica, ya que el productor audiovisual Christian Bulgarelli Rojas declaró ante la Fiscalía que, a pedido del presidente Chaves, realizó un depósito de $32.000 a favor de Cruz, a cambio de que este ganara un contrato financiado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) para dar servicios de comunicación a Casa Presidencial.
Esto derivó en una acusación penal contra Chaves y el ministro de Cultura, Jorge Rodríguez, por el delito de concusión, aunque los diputados rechazaron desaforar al mandatario.
El exasesor de imagen del presidente Chaves ha sido una figura polémica desde el inicio de esta administración, y su cercanía con Gamboa y Chacón ha generado cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés y uso indebido de influencias.










