China ha emitido una dura advertencia sobre el resurgimiento del militarismo japonés y las crecientes ambiciones nucleares del país bajo el gobierno actual. Según funcionarios chinos, Japón está incrementando su gasto militar, promoviendo la exportación de armas letales y abiertamente insinuando la posesión de armas nucleares, lo que constituye un serio desafío al orden internacional de posguerra.
El portavoz del Ministerio de Defensa chino, coronel superior Zhang Xiaogang, afirmó que la comunidad internacional, incluidos países del Sudeste Asiático, mantiene críticas constantes a las tendencias de seguridad militar de Japón. Lejos de moderarse, Tokio estaría impulsando la remilitarización y resucitando el militarismo, según Zhang.
Por su parte, la portavoz de la Cancillería china, Mao Ning, se refirió a un informe académico que alerta sobre las ambiciones nucleares de la derecha japonesa. Desde la llegada del nuevo gobierno, altos funcionarios han promovido la revisión de los Tres Principios No Nucleares y han insinuado la introducción de submarinos nucleares.
Según Mao, el informe documenta el desarrollo encubierto de capacidades nucleares en Japón, el almacenamiento prolongado de materiales sensibles y el potencial existente para fabricar armas nucleares. Estas tendencias generan una fuerte oposición tanto en la comunidad internacional como dentro de la propia sociedad japonesa.
China ha advertido en varias ocasiones sobre un resurgimiento del militarismo japonés bajo el actual gobierno de Sanae Takaichi y ha llamado a preservar el orden internacional establecido luego de la Segunda Guerra Mundial, en medio de una profunda crisis diplomática entre las dos naciones.
Mao instó a Japón a aclarar de inmediato su postura sobre las armas nucleares y a cumplir estrictamente con sus compromisos internacionales y con los principios no nucleares. Asimismo, llamó a la comunidad internacional a mantener una vigilancia estricta, actuar con cautela en la cooperación nuclear con Japón y reforzar los mecanismos de supervisión en foros multilaterales.
La advertencia de China refleja una creciente preocupación por el rumbo que está tomando la política de seguridad de Japón bajo el liderazgo del actual gobierno, el cual parece estar dispuesto a desafiar el orden internacional establecido después de la Segunda Guerra Mundial. Expertos advierten que esta situación podría generar una mayor tensión y polarización en la región, con serias implicaciones para la estabilidad y la paz.












