El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, anunció la creación de una comisión real para investigar a fondo el atentado antisemita ocurrido el pasado diciembre en Bondi, Sídney, que dejó 16 muertos, incluido uno de los atacantes.
La comisión, que será dirigida por la exjueza del Tribunal Superior Virginia Bell, tendrá como objetivo principal "examinar las circunstancias que rodearon el ataque terrorista" y analizar la interacción y el intercambio de información entre las agencias de seguridad previo al hecho.
Además, la comisión abordará el problema del antisemitismo en Australia, investigando su naturaleza, prevalencia y los factores clave, como el extremismo religioso y motivado. Se espera que haga recomendaciones para fortalecer la cohesión social y combatir eficazmente este fenómeno.
El anuncio se produce 10 días después de que Albanese aprobara una revisión independiente, a cargo del exjefe de la Organización de Inteligencia de Seguridad Australiana (ASIO) Dennis Richardson, para determinar si la Policía pudo haber evitado el atentado.
A diferencia de esa revisión, la comisión real tendrá un carácter más transparente, con audiencias públicas o televisadas, y podrá obligar a las personas a declarar bajo juramento, con la amenaza de sanciones o encarcelamiento.
El atentado del 8 de diciembre en Bondi, una popular playa de Sídney, ocurrió durante una celebración de la festividad judía de Janucá. Dos hombres, Naveed Akram, de 24 años, y su padre Sajid Akram, fueron señalados como los responsables del ataque, inspirados supuestamente por el Estado Islámico. Naveed Akram fue detenido y acusado de 15 cargos de asesinato y uno de terrorismo, mientras que su padre fue abatido por la Policía.
La creación de esta comisión real refleja la gravedad con la que el gobierno australiano está abordando este atentado antisemita y su determinación por esclarecer todos los detalles que rodearon el hecho, así como por combatir eficazmente el aumento del antisemitismo en el país.











