El incremento del salario mínimo en Colombia ha generado un efecto dominó en la economía del país, impulsando aumentos en las tasas de interés y los precios de los alimentos, según revelan los últimos análisis del Banco de la República.
El gerente del Banco Central, Leonardo Villar, advirtió que el alza del 15% en el salario mínimo, que entró en vigor el 1 de enero, ha obligado a la entidad a subir las tasas de interés para contener la inflación. "Hemos tenido que tomar medidas más agresivas de política monetaria para evitar que este aumento se propague a otros sectores de la economía", explicó Villar.
Datos oficiales muestran que el costo de los alimentos se convirtió en la principal preocupación de los colombianos, desplazando incluso a la inseguridad. Los precios de productos básicos como carnes, lácteos, frutas y verduras han registrado incrementos de hasta 20% en los últimos meses.
"El aumento del salario mínimo presiona al alza los costos de producción y transporte, lo que se traslada directamente a los consumidores", detalló Noelia Cig enza, experta en temas económicos. "Lamentablemente, este escenario de mayor inflación y tasas de interés más altas afecta sobre todo a los sectores más vulnerables de la población".
Ante este panorama, el Gobierno ha anunciado la ampliación de subsidios y ayudas sociales para amortiguar el impacto en los hogares de menores ingresos. Sin embargo, analistas advierten que se requerirán medidas más estructurales para abordar los desafíos económicos que enfrenta el país.









