El ministro de Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, confirmó este miércoles que el ataque ejecutado por Estados Unidos el pasado sábado, que concluyó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, ha dejado hasta el momento 100 fallecidos y otra cantidad similar de heridos.
Durante su programa "Con el mazo dando" transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Cabello aseguró que en esa "cosa terrible" murieron "personas que nada tenían que ver en un conflicto", entre las que mencionó "civiles, mujeres que estaban en su casa" y que "fueron alcanzados por el impacto de las poderosísimas bombas lanzadas" contra Venezuela.
El funcionario chavista dedicó su programa al pueblo "tan noble y tan valiente" de Venezuela y a los que consideró como "mártires y héroes caídos" de la operación militar estadounidense. Cabello también extendió sus palabras al "hermano presidente" Maduro y a la "compañera" Cilia Flores.
Este martes, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) rindió homenaje en un funeral a 24 soldados que murieron en los ataques de Estados Unidos contra distintos puntos de Caracas y de tres estados cercanos a esta capital.
Horas antes, el fiscal general, Tarek William Saab, había anunciado que tres funcionarios el Ministerio Público habían sido designados para investigar las que estimó como "decenas" de muertes, tanto de civiles como de militares, un número que, según el funcionario, aún contabilizan.
Ya el domingo, el Gobierno de Cuba informó que 32 de sus militares destinados en Venezuela murieron en "acciones combativas" durante la operación ordenada por la Administración de Donald Trump, que además causó numerosos daños en sedes oficiales y distintas viviendas cercanas.
La confirmación de Cabello sobre las víctimas mortales del ataque de Estados Unidos contra Venezuela se produce en un momento de alta tensión entre ambos países, luego de que el pasado sábado fuerzas especiales estadounidenses lograran capturar al presidente Maduro y a su esposa Cilia Flores.
El Gobierno de Nicolás Maduro ha calificado la operación como un "intento de magnicidio" y ha denunciado que se trató de una "agresión criminal" por parte de Estados Unidos. Por su parte, la Casa Blanca ha negado cualquier participación en el operativo y ha asegurado que no tiene información sobre el paradero de Maduro.
La crisis política y humanitaria en Venezuela se ha agravado aún más tras este último episodio, que ha dejado decenas de víctimas mortales y ha generado una ola de condenas a nivel internacional. Expertos temen que la situación pueda derivar en un conflicto armado de mayores proporciones entre ambos países.










