El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración del expresidente Donald Trump, ha anunciado su retiro de 66 organizaciones internacionales que, según el Departamento de Estado, "operan en contra de los intereses nacionales de Estados Unidos".
La decisión fue comunicada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien afirmó que estas entidades son "innecesarias, derrochadoras, mal gestionadas, están al servicio de los intereses de actores que promueven sus propias agendas contrarias a las nuestras, o representan una amenaza para la soberanía, las libertades y la prosperidad general de nuestra nación".
Entre las organizaciones que Estados Unidos ha decidido abandonar se encuentran varias pertenecientes a las Naciones Unidas, como el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, el Consejo Económico y Social de la ONU, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, y la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico.
Además, se incluyen entidades no pertenecientes a la ONU, como el Pacto por una Energía Libre de Carbono 24/7, la Comisión de Cooperación Ambiental, el Foro Mundial contra el Terrorismo, el Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo y el Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global, entre otras.
Según Rubio, estas organizaciones "se han transformado en una extensa arquitectura de gobernanza global, a menudo dominada por una ideología progresista y desvinculada de los intereses nacionales" de Estados Unidos. Por lo tanto, el gobierno estadounidense "no va a seguir desperdiciando recursos, capital diplomático y su participación en instituciones irrelevantes o contrarias a sus intereses".
La decisión de retirarse de estas organizaciones se enmarca en la política de "América Primero" impulsada por el expresidente Trump, quien ha buscado distanciar a Estados Unidos de los organismos internacionales y acuerdos multilaterales, priorizando los intereses nacionales por sobre la cooperación global.
Esta medida representa un nuevo paso en el alejamiento de Estados Unidos de los esfuerzos internacionales para abordar desafíos globales, como el cambio climático. De hecho, una de las organizaciones que Estados Unidos ha decidido abandonar es la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el tratado base del Acuerdo de París, del cual Trump se retiró poco después de asumir la presidencia.
Los analistas consideran que esta decisión profundizará el aislamiento de Estados Unidos en el escenario internacional y erosionará su liderazgo y capacidad de influencia en diversos ámbitos de la gobernanza global.












