El senador Ricardo Anaya, del opositor Partido Acción Nacional (PAN), realizó una contundente intervención en el Senado mexicano que puso en evidencia las profundas divisiones dentro del Congreso sobre la postura oficial de México frente a la captura de Nicolás Maduro, el cuestionado líder venezolano.
Anaya afirmó que el verdadero interés de la bancada oficialista no radica en la defensa de los derechos del pueblo venezolano, sino en el temor a las repercusiones internacionales por la relación del país con organizaciones que han merecido la calificación de narcoterroristas.
Durante la sesión, el senador panista señaló que la defensa de Maduro emprendida por el oficialismo carece de fundamento, ya que "Maduro no era el presidente legítimo de Venezuela, era un dictador espurio". Recordó que más de 50 países reconocieron en 2018 a Juan Guaidó como presidente interino tras un proceso electoral que consideraron fraudulento, y que en 2024 Maduro repitió esa conducta, prohibiendo la participación de María Corina Machado.
Anaya cuestionó duramente la falta de transparencia electoral en Venezuela y subrayó que "La Unión Europea exigía que se presentaran las actas mismas que jamás quiso exhibir el dictador". Además, señaló que el gobierno de México se equivoca al intentar legitimar a Maduro, pues omite las denuncias por violaciones sistemáticas a la Convención Americana sobre Derechos Humanos y otros convenios internacionales.
El senador panista citó múltiples artículos vulnerados en Venezuela, incluyendo el derecho a la libertad personal y de prensa, la existencia de presos políticos y el éxodo de 8 millones de venezolanos, así como el 80% de la población en pobreza extrema.
Anaya sostuvo que el oficialismo invoca el respeto al derecho internacional selectivamente, ya que permaneció en silencio ante los abusos generalizados del régimen venezolano. Según el legislador, la defensa a Maduro responde menos a convicciones doctrinarias que a "un temor fundado a las consecuencias legales" derivadas de resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre terrorismo.
Por último, Anaya criticó que el presidente Andrés Manuel López Obrador haya invitado a Nicolás Maduro tanto tras el proceso electoral de 2018 como luego del de 2024, acusando al oficialismo mexicano de legitimar, con esos gestos, la figura de un mandatario al que reiteradamente calificó como ilegítimo y represivo.











