La presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, hizo un diagnóstico severo del momento que atraviesa el Poder Judicial, defendiendo las recientes destituciones de magistrados y anunciando medidas para recuperar la confianza ciudadana.
En su primera entrevista desde que asumió el cargo, Chevesich afirmó que el Poder Judicial vive "la peor crisis desde el retorno a la democracia", marcada por la remoción o destitución de cinco integrantes de tribunales superiores, incluidos tres ministros de la Corte Suprema y dos de la Corte de Apelaciones de Santiago.
La presidenta del máximo tribunal sostuvo que la gravedad del momento se explica por la vulneración de principios esenciales como la independencia, imparcialidad y el decoro judicial. "Nunca nadie se imaginó que podía estar pasando algo así", dijo, en referencia a los hechos conocidos a partir de audios y antecedentes difundidos públicamente.
Chevesich también abordó las maniobras conocidas para impedir su llegada a la presidencia de la Corte Suprema, revelando que en el contexto del caso Muñeca Bielorrusa se encontraron llamados telefónicos en los que se hablaba de no querer que ella fuera la presidenta.
Entre las prioridades de su gestión, Chevesich destacó la necesidad de avanzar en una reforma al sistema de nombramientos judiciales, reducir la influencia de negociaciones políticas informales y reforzar la transparencia. También planteó la posibilidad de aceptar denuncias anónimas o con reserva de identidad, para enfrentar el temor existente entre funcionarios a represalias internas.
La presidenta de la Corte Suprema confirmó que se reunirá próximamente con el Presidente electo José Antonio Kast, tras una audiencia solicitada por él, y señaló que espera una relación basada en el respeto institucional, el diálogo y una escucha activa del Ejecutivo frente a las necesidades del Poder Judicial.












