La Justicia uruguaya condenó este miércoles a dos hombres de 23 y 18 años, y a una mujer de 18 años, como responsables del homicidio del policía Pablo Dávila, quien fue atacado a tiros por la espalda durante una rapiña ocurrida el 4 de febrero de 2025 en el barrio Marconi de Montevideo.
El crimen ocurrió en la intersección de las calles Juan Acosta y Aparicio Saravia. Los tres imputados cumplían prisión preventiva y, tras la sentencia, fueron enviados a prisión.
El joven de 23 años fue condenado por homicidio muy especialmente agravado y porte de arma de fuego en lugares públicos, a 17 años de cárcel. El joven de 18 recibió una pena de 20 años de prisión por los mismos delitos. Mientras que la joven de 18 años fue condenada a 19 años de cárcel como coautora de un homicidio especialmente agravado.
Según la investigación, en la noche del 4 de febrero, los delincuentes intentaron robarle la moto al policía Dávila y le quitaron su pistola Glock, que luego fue recuperada. A partir de este hecho, el Departamento de Homicidios realizó varios allanamientos en los barrios Marconi y Plácido Ellauri, donde se incautó un arsenal en una vivienda.
Dávila, que vestía de civil, había salido de trabajar sobre las diez de la noche y circulaba en su moto. Al llegar a San Martín y Aparicio Saravia, un accidente de tránsito lo obligó a desviarse. Fue en ese momento que fue sorprendido por los delincuentes, quienes le dispararon y lo despojaron de sus pertenencias.
En la escena del crimen fueron incautados cinco casquillos calibre .45. El funcionario policial tenía 30 años, era oriundo de Artigas y trabajaba en la seccional 22 de Montevideo.
La condena de los tres jóvenes es un duro golpe para la delincuencia y una muestra del compromiso de la Justicia uruguaya en la lucha contra el crimen. Este caso pone de manifiesto la necesidad de fortalecer aún más la seguridad ciudadana y proteger a los servidores públicos que arriesgan sus vidas para mantener el orden y la tranquilidad en las calles.











