Estados Unidos anunció un plan para levantar selectivamente sanciones y permitir la venta de petróleo venezolano en los mercados internacionales, bajo un esquema en el que los ingresos quedarán bajo control estatal. En paralelo, el gobierno estadounidense ordenó la incautación de buques sancionados vinculados al país sudamericano.
El Departamento de Energía de Estados Unidos informó que las ventas de crudo venezolano comenzarán de inmediato con un volumen inicial de entre 30 y 50 millones de barriles. Los ingresos se depositarán en cuentas controladas por el gobierno estadounidense en bancos reconocidos internacionalmente y su distribución se realizará a discreción de la administración del presidente Donald Trump.
Las autoridades indicaron que este mecanismo de comercialización se mantendrá de manera indefinida, como parte de una nueva estrategia para gestionar el flujo de petróleo venezolano hacia los mercados globales.
En paralelo al anuncio económico, el Comando Europeo de Estados Unidos confirmó la incautación del buque mercante Bella 1 por violaciones a las sanciones estadounidenses, luego de que intentara evadir un bloqueo impuesto a petroleros sancionados que operan alrededor de Venezuela. Posteriormente, las fuerzas estadounidenses también tomaron control del petrolero Sophia en el Caribe.
Según las autoridades, estas embarcaciones forman parte de una "flota fantasma" utilizada para transportar petróleo desde Venezuela, Rusia e Irán hacia clientes principalmente en Asia, en desafío a las sanciones occidentales.
La incautación de los petroleros se produjo pocos días después de una operación militar estadounidense en Caracas que culminó con la captura del entonces presidente venezolano Nicolás Maduro. Tras ese operativo, funcionarios de la administración Trump señalaron que continuarán incautando buques sancionados vinculados al país sudamericano.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Estados Unidos seguirá recurriendo a órdenes judiciales para incautar embarcaciones que transporten petróleo en violación de las sanciones vigentes.
Maduro compareció esta semana ante una corte en Nueva York, donde rechazó su detención y se declaró inocente de cargos federales por narcotráfico. Su defensa anunció que impugnará la legalidad de la operación militar estadounidense.
La flexibilización de las sanciones a Venezuela y la incautación de buques vinculados al régimen de Maduro forman parte de una nueva estrategia de la administración Trump para gestionar el flujo de petróleo venezolano hacia los mercados internacionales. Mientras tanto, el gobierno de Maduro enfrenta un duro golpe con la captura de su líder y la pérdida de activos clave para el sostenimiento de su economía.










