La Corporación de Ayuda al Niño Quemado (Coaniquem) ha logrado reducir en un 90% las quemaduras por fuegos artificiales en menores de 15 años desde que se promulgó la Ley 19.680 en el 2000, que prohíbe la fabricación, importación, comercialización, venta y uso al público de este tipo de productos.
Según los datos recolectados por el Centro de Vigilancia Epidemiológica, durante el último mes se documentaron siete casos de niños lesionados por el uso de pirotecnia. La iniciativa de Coaniquem, en colaboración con más de 1.000 establecimientos de salud públicos y privados, ha logrado reducir drásticamente estas cifras.
"Aspiramos a que no exista un solo caso de niños quemados por fuegos artificiales en Chile y no dejaremos de trabajar hasta que eso sea realidad", afirmó Orlando Flores, director de extensión, docencia, investigación y asuntos internacionales de Coaniquem.
De los siete casos registrados este año, cinco pertenecen a la Región Metropolitana y dos a las regiones de Antofagasta y Coquimbo. Todos los niños resultaron con lesiones en sus extremidades tras la manipulación de fuegos artificiales.
Por su parte, el director de logística de Carabineros de Chile, general Patricio Yáñez, informó que en los últimos cuatro años han incautado más de un millón de unidades de fuegos artificiales, lo que los lleva a "redoblar esfuerzos" y mantener una fiscalización constante, especialmente en periodos estacionales de alta demanda.
Las autoridades recalcaron la importancia de mantener y reforzar la prevención del incumplimiento a la normativa vigente que prohíbe los fuegos artificiales de uso doméstico, con el fin de proteger la salud y la vida de los menores.
La campaña "No más Fuegos Artificiales" de Coaniquem, junto al trabajo de las instituciones públicas, ha logrado avances significativos en la reducción de estos accidentes, pero aún queda camino por recorrer para erradicar por completo este peligroso fenómeno.










