La Jefatura del Distrito Sur de la Policía Nacional de Ecuador confirmó que los panfletos amenazantes lanzados contra el cuartel del Guasmo Sur en Guayaquil son represalias de organizaciones criminales por los operativos, detenciones y decomisos de droga ejecutados por las fuerzas del orden.
El coronel José Antonio Vinueza, jefe del Distrito Sur, aseguró que las intimidaciones provienen de grupos delictivos organizados que buscan amedrentar a la Policía por su efectivo trabajo en la lucha contra el narcotráfico. "Mi mensaje es claro: a nosotros no nos van a amilanar, a nosotros no nos van a meter miedo. Estas son retaliaciones por el buen trabajo de la Policía Nacional", declaró el oficial.
Según las autoridades, las unidades de inteligencia policial ya tienen identificados a los presuntos responsables del hecho. "Se hizo la trazabilidad de todas las cámaras, tenemos identificadas las motos y a los ciudadanos involucrados", aseguró Vinueza.
En los panfletos, varios grupos delictivos se atribuyen el mensaje y acusan a la Policía de supuestas ejecuciones de personas que, según el texto, serían inocentes. Frente a ello, el coronel fue enfático: "Yo no le doy interés a ningún grupo. Para mí todos son delincuentes y hay que acabar con la delincuencia".
Este no fue el único hecho intimidatorio contra la institución. También las oficinas de la Policía Judicial fueron blanco de amenazas. Sujetos a bordo de motocicletas dejaron panfletos en los exteriores de esta unidad, ubicada en la avenida Rodríguez Bonín, en el oeste de Guayaquil, durante las primeras horas del domingo 04 de enero de 2026.
Ante lo ocurrido, los agentes evalúan cerrar el perímetro del destacamento ubicado en el sector de La Cartonera, como medida preventiva de seguridad. "Tenemos que consultar con la Agencia Nacional de Tránsito y con la ciudadanía, para que ellos y nosotros podamos dormir en paz y estar tranquilos. Esto es un proceso de socialización", explicó el jefe policial.
La Policía Nacional se ha mantenido firme en su lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico en Guayaquil, a pesar de las constantes amenazas y ataques que sufren sus efectivos. Estas acciones intimidatorias son un claro reflejo de la desesperación de los grupos delictivos ante los duros golpes que han recibido por parte de las fuerzas del orden.










