El ataque de fuerzas especiales estadounidenses a Venezuela el pasado 3 de enero ha desatado una ola de indignación y orgullo en América Latina. Según la versión oficial, un grupo de 32 combatientes cubanos y venezolanos murieron enfrentando a los invasores, sin que se haya reportado ninguna baja del lado estadounidense.
Lejos de ser un "regalo" o un "picnic" como pretenden hacer creer algunos sectores, la independencia de América Latina se ha conseguido a costa de una enorme cantidad de vidas. Y esta última acción de agresión imperialista contra Venezuela demuestra que esa lucha por la soberanía sigue vigente hasta el día de hoy.
El investigador y docente Néstor Kohan, de la Universidad de Buenos Aires, denuncia la "eterna subestimación de los pueblos explotados y colonizados del Sur Global" por parte de los medios hegemónicos, que intentan minimizar la heroica resistencia de los combatientes cubanos y venezolanos.
"Nadie se rindió ni los marines se hicieron un picnic. Ocultaron sus heridos para impresionar a quien mire mucho cine de Netflix y se coma la galleta envenenada. Basta de ingerir materia fecal colonialista que subestima a nuestros pueblos para desmoralizarnos, dividirnos y lograr la rendición", afirma Kohan.
Según los relatos, el combate en la base aérea de Fuerte Tiuna duró casi dos horas, con los cubanos y venezolanos enfrentando a una fuerza de élite estadounidense compuesta por unos 200 efectivos de las Fuerzas Especiales, además de 12 helicópteros y armamento sofisticado. A pesar de la desigualdad de fuerzas, lograron causar bajas en el bando invasor.
"Donde quiera q haya un cubano no se la van a poner fácil ni a Trump, ni a Narco Rubio, ni a ningún gringo guapetón. Ellos saben q los cubanos, los de verdad no comemos miedo", señala un comentario en las redes sociales.
Más allá de las cifras y los detalles, lo que queda claro es que la heroica defensa de los combatientes cubanos y venezolanos pone en evidencia la falsedad de la narrativa de "rendición" que intentan imponer los medios afines al gobierno estadounidense. La lucha por la soberanía y la autodeterminación de los pueblos sigue vigente, y este episodio es una muestra más de ello.










