La cocina casera es un arte que nos permite disfrutar de sabores únicos y saludables. En esta oportunidad, te presentamos tres recetas de pestos que puedes preparar fácilmente en tu hogar.
Pesto de calabacín
El pesto de calabacín es una opción deliciosa y nutritiva. Para prepararlo, necesitas un calabacín mediano, medio taza de aceite de oliva, una cucharada de nueces molidas, dos cucharadas de parmesano rallado, un puñado de hojas de albahaca y una pizca de sal. Primero ralla el calabacín, déjalo reposar 30 minutos en la heladera para que suelte el agua y luego escúrrelo. Agrega todos los ingredientes a la licuadora o procesadora y tritura hasta obtener una salsa espesa. Este pesto es ideal para acompañar pastas, ensaladas o tostadas.
Pesto de rúcula
La rúcula es una verdura con un sabor intenso y ligeramente amargo que se complementa a la perfección con el pesto. Para hacerlo, necesitas una bandeja o manojo de rúcula, media taza de aceite de oliva, media taza de nueces molidas, tres cucharadas de queso parmesano rallado y un diente de ajo. Tritura todos los ingredientes en la licuadora hasta obtener una salsa cremosa. Puedes servirlo con pastas largas o cortas.
Pesto de tomates secos
Este pesto tiene un sabor más intenso y una textura más cremosa. Necesitas una taza de tomates secos en aceite, una cucharada del aceite de los tomates, una cucharada de nueces molidas, un puñado de almendras peladas y un puñado de hojas de albahaca. Agrega todos los ingredientes a la licuadora y tritura hasta obtener una salsa homogénea. Es ideal para acompañar pastas, crudités de verduras o tostadas integrales.
Estas tres recetas de pesto son deliciosas, fáciles de preparar y te permitirán disfrutar de sabores únicos en tu cocina. ¡Anímate a probarlas!











