El exministro José Luis Ábalos se enfrenta a una situación delicada a pocos meses del inicio de su juicio por el caso Koldo. Su actual despacho de abogados, Chabaneix Abogados, ha renunciado a representarlo ante el Tribunal Supremo, dejándolo sin defensa legal en un momento clave.
La renuncia del despacho se debe a "discrepancias contractuales" que, según fuentes consultadas, se relacionan con el incumplimiento de los pagos acordados por parte de Ábalos para sufragar su defensa. El exministro deberá ahora buscar un nuevo abogado que lo represente en el juicio, cuya vista está prevista para los próximos meses.
El caso Koldo se refiere a la investigación sobre la compra de mascarillas por organismos dependientes del Ministerio de Transportes, que Ábalos lideraba en ese momento. La Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones populares solicitan penas de hasta 30 años de prisión tanto para el exministro como para su exasesor Koldo García, por delitos como tráfico de influencias, cohecho y malversación de caudales públicos.
La defensa de Ábalos, a cargo hasta ahora del despacho Chabaneix Abogados, había presentado un escrito de 72 páginas solicitando la absolución del exministro al negar la existencia de cualquier delito. Sin embargo, con la renuncia del bufete, el exministro deberá encontrar un nuevo letrado que se haga cargo de su defensa en un momento crítico del proceso judicial.
La próxima cita judicial de Ábalos está fijada para el 15 de enero, cuando la Sala de Apelación del Tribunal Supremo revisará su ingreso en prisión, que fue solicitado por la Fiscalía. Será el nuevo abogado del exministro quien deberá asumir esta audiencia y preparar la estrategia para el juicio principal, cuya fecha aún no ha sido confirmada.
El caso Koldo ha supuesto un duro golpe político para Ábalos, quien fue secretario de Organización del PSOE y uno de los pesos pesados del partido. Su salida del Gobierno y la apertura de este proceso judicial han marcado el ocaso de su carrera política. Ahora, la pérdida de su representación legal en un momento tan delicado del proceso amenaza con complicar aún más su situación.










