Los conductores y ayudantes de la ruta 1 de autobuses en San Pedro Sula, Honduras, decidieron paralizar sus unidades este miércoles en protesta por la inseguridad que enfrentan en el desempeño de su labor. La medida se tomó luego de que uno de sus compañeros perdiera la vida en un hecho violento el día anterior.
Las unidades de la ruta 1 se encuentran aparcadas en la terminal de buses del barrio La Guardia, dejando sin servicio a miles de usuarios. Los trabajadores indicaron que la paralización es en solidaridad con el asesinato del conductor Henry Orlando Hernández, ocurrido el martes en el barrio Barandillas, presuntamente durante un asalto.
Los conductores temen por sus vidas, ya que cada año son asesinados compañeros, mientras que otros han sufrido atentados y asaltos. Incluso, no descartan que el asesinato de Hernández pueda estar relacionado con el cobro de extorsión, y no solo con un robo.
"Decidimos que no saldríamos a trabajar ya que tememos por nuestra vida", afirmaron los trabajadores. Según la información, son aproximadamente 43 unidades del servicio rapidito las que se encuentran paralizadas.
La zona donde ocurrió el crimen de Hernández es considerada "caliente" para los empleados del sector del transporte público en San Pedro Sula, una de las ciudades más violentas de Honduras. Los conductores exigen mayor seguridad y protección por parte de las autoridades para poder desempeñar su labor sin temor a perder la vida.
La paralización del servicio de autobuses ha generado un gran impacto en la movilidad de miles de personas que dependen de este medio de transporte en la ciudad. Las autoridades locales se encuentran en diálogo con los trabajadores para buscar una solución que permita restablecer el servicio de manera segura para los conductores.











