Una intensa tormenta de nieve que azota a Europa ha provocado el caos en el transporte aéreo, ferroviario y terrestre, especialmente en Países Bajos y Francia. Cientos de vuelos fueron cancelados, miles de pasajeros quedaron varados y las autoridades registraron kilométricas colas de tráfico en las carreteras.
El aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol, uno de los más transitados del continente, tuvo que cancelar al menos 700 vuelos debido a la acumulación de nieve y los fuertes vientos. Más de 1.000 pasajeros tuvieron que pasar la noche en la terminal, donde se habilitaron catres y se les ofreció desayuno.
En Francia, la tormenta obligó a anular más de 100 vuelos en los principales aeropuertos de la región parisina, como Charles de Gaulle y Orly. Además, el servicio de autobuses en la capital fue suspendido por razones de seguridad, mientras que el metro y los trenes operaron con normalidad.
Según las autoridades, la magnitud del temporal tomó por sorpresa a los ciudadanos y dejó al menos cinco personas fallecidas en accidentes de tránsito ocurridos entre lunes y martes en Francia.
"Es realmente extraordinario, muy especial, pero no es fácil trabajar cuando la ciudad está así", relató Valeria Pitchouguina, guía turística en París, al describir las dificultades para recorrer zonas como Montmartre cubiertas de nieve.
Los expertos subrayan que este tipo de episodios son cada vez menos frecuentes debido al calentamiento global provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero. Señalan que los periodos de frío intenso son ahora más raros y menos duraderos que en décadas pasadas.
En Países Bajos, por ejemplo, el Instituto Meteorológico Nacional explica que la temperatura promedio ha aumentado cerca de dos grados y que las olas de frío son ahora excepcionales, cuando en el siglo pasado ocurrían aproximadamente cada tres años.
La tormenta de nieve que azota a Europa ha dejado un panorama desolador, con cientos de vuelos cancelados, miles de pasajeros varados y severas interrupciones en el transporte terrestre. Las autoridades trabajan para restablecer la normalidad, pero advierten que este tipo de eventos extremos serán cada vez más frecuentes debido al cambio climático.











