El Gobierno nacional ha puesto en marcha una estrategia de negociación con gobernadores de diferentes provincias para conseguir los votos necesarios en el Congreso para la aprobación de la reforma laboral, considerada una de las prioridades legislativas del Ejecutivo.
El ministro del Interior, Diego Santilli, inició esta semana una ronda de visitas a distintas provincias con el objetivo de entablar diálogos con los mandatarios locales y conocer sus demandas a cambio del apoyo a la iniciativa. La primera parada fue en Chubut, donde se reunió con el gobernador Ignacio Torres.
Si bien inicialmente se pensaba que el encuentro estaría centrado en la reforma laboral, la agenda terminó siendo dominada por la emergencia provocada por un incendio forestal de gran magnitud que afecta a la Comarca Andina, con focos activos en Chubut, Bariloche y El Bolsón. Santilli y Torres recorrieron las zonas afectadas y coordinaron los trabajos de las brigadas nacionales y provinciales para combatir el fuego.
No obstante, los temas políticos no quedaron completamente relegados. Torres busca avanzar en un acuerdo sobre "el flujo de la caja de jubilaciones provincial", equiparando la negociación a los convenios ya alcanzados entre Nación y otras provincias. Además, anticipó que demandará ante la Corte Suprema el pago de la deuda de 2018 con la caja de jubilaciones local, que supera los $50 mil millones.
Respecto a la reforma laboral, el entorno de Torres admite que el mandatario "no tomó una definición" sobre el apoyo a la iniciativa. Desde la vertiente aliada, el diputado Jorge "Loma" Ávila ya adelantó que no respaldará el texto actual. A esto se suma la "férrea oposición" de la CGT y de la bancada peronista, aunque en el oficialismo persiste un moderado optimismo de que pueden conseguir los votos necesarios.
La agenda del Gobierno contempla visitas a otras 10 provincias durante enero, con el objetivo de sumar apoyos tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. Especial énfasis se pone en convencer a los sectores radicales, que han impulsado reformas con un sesgo más gremial.
La jefa de bloque de LLA en el Senado, Patricia Bullrich, encabezará las conversaciones con bloques aliados en los próximos días. La expectativa es que la estrategia parlamentaria contemple concesiones y aceptar cambios en el Senado para que Diputados la apruebe sin modificaciones y así evitar que el texto vuelva a la Cámara alta.
Uno de los puntos más controvertidos del proyecto es el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que establece un aporte mensual del 3% de la remuneración bruta de cada trabajador para cubrir indemnizaciones por eventuales despidos. Esta iniciativa enfrenta resistencia de la CGT, de gobernadores aliados y de la Unión Industrial Argentina (UIA).











